¿Qué tienes que ver tú en todo esto?

   En la vida cotidiana, distintas situaciones que nos resultan molestas se repiten una y otra vez como el ciclo del agua. Comienzan, se desarrollan, culminan… Y al poco tiempo vuelven a empezar: sea un reto de parte de los padres, un planteo de una pareja o una discusión con un amigo... 

   Por lo general unos pocos indicios, tales como: el momento del día o la expresión en el rostro del otro,  bastan para darnos cuenta de que las mismas se están por desencadenar. Es común que esto nos fastidie y por ende nos mal predisponga para “lo que se viene”. Como deben imaginar esto no es nada beneficioso para resolver aquello que se avecina.

   Frente a este fenómeno reiterativo solemos responsabilizar a la otra parte y poner el acento en: “ya sabía que me iba a decir esto” o “ya sabía que iba a reaccionar de esa forma”... Pocas veces nos preguntamos: “¿Por qué esto se repite una y otra vez?”.

   Es más, frente a la recurrencia tendemos a naturalizar lo que ocurre y ante igual "estímulo" repetimos de manera automática una misma manera de responder. A partir de esta posición resulta muy difícil provocar un corte en el ciclo y dar lugar a que surja algo diferente.

   Desde un "enfoque sistémico", podemos pensar a cualquier interacción entre personas como un sistema, donde las piezas se encuentran interconectadas y cualquier cambio ocasionado en una de ellas inevitablemente tiene un efecto en las demás.

   Siguiendo este razonamiento, bastaría con que uno de los integrantes de la situación cambie su manera de actuar para que la dinámica de la situación se modifique.

   Por esta razón, vale traer a colación una de la famosa pregunta de Freud “¿Tu qué tienes que ver en todo esto?” Es decir, es clave pensar: “¿De qué forma estoy colaborando con este fenómeno? o ¿Qué puedo hacer para que algo cambie?”.

   Estos interrogantes abren la posibilidad de cambio porque implícitamente llevan consigo el reconocimiento de que nosotros también contribuimos a que una situación se vuelva cíclica. Los invito a que ante un mismo estímulo ensayen una nueva forma de actuar, ¡Les aseguro que algo nuevo surgirá a partir de dicha iniciativa!

Comentarios

  1. Buen consejoo! Me gusssta!

    ResponderEliminar
  2. muy buen articulo! situaciones cotidianas y soluciones que aparentemente son sencillas...

    ResponderEliminar
  3. Que buen artículo! me siento muy identificada, lo voy a poner en practica!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares