Amor: abstenerse y no entrometerse
Conscientemente o no, existen muchas personas que se dirigen a otros de forma imperativa, ordenándoles qué es lo que deben hacer, elegir o resolver en relación a distintos aspectos de su vida. En los “mejores” casos la presión que ejercen es notoria. En los peores, directamente toman la posta de la voluntad ajena y deciden como si fuera propia. En el tablero del otro hacen y deshacen, mueven fichas y las reagrupan.
Fundamentan su postura con la plena convicción de que su intromisión es "lo mejor para el otro" y que "es por su bien". Vale la pena preguntarse... "¿Lo mejor para quién? y ¿Según qué criterio?". Los deseos y aspiraciones son completamente personales y difieren de manera notable entre una persona y otra. Por ejemplo, algo que a un padre le haría feliz que su hijo haga, puede hacerlo infeliz a este último.
Puede ocurrir que aquellos que tienen una conducta invasiva, basándose en su "saber" y experiencia, pretendan evitarle golpes, tropiezos y fracasos al "otro". Si bien pueden considerar que esta actitud es impulsada por el amor que sienten hacia la otra persona, siguiendo a Lacan podríamos pensar justamente lo contrario…
Para el psicoanalista, el amor está vinculado con el respeto: por el campo del otro, es decir, por las convicciones, los sentimientos, los anhelos, las motivaciones y las decisiones ajenas.
Desoír los deseos del otro, no darle lugar a su opinión y entrometerse en su vida con una actitud autoritaria implica arrasar con este campo. Amarlo, en cambio, tiene que ver con abstenerse y darle la libertad para que sea él mismo. Implica quererlo como el otro es y acompañarlo en su camino, aun cuando elija uno que no sea de nuestra preferencia. Por esta razón, a la hora de brindarle un sostén a alguien se debe tener en cuenta que nuestro campo termina donde empieza el del otro. Para acompañar con amor es necesario que no perdamos de vista esta delgada línea.



Como se hace, para no pasar esa delgada línea?. Siento que lo leo en este momento y lo entiendo, pero después en la práctica, es muy dificil. Debe ser un ejercicio que a poner en prática a diario.
ResponderEliminarQue artículo interesante!
ResponderEliminarMuchas veces creemos que estamos haciendo un bien al decidir por el otro lo que entendemos es lo correcto...
Qué feo pensar que no lo estamos dejando ser...
love it, love it! hoy tuve un acontecimiento en donde pude leer este tipo de situación al instante, so, me siento re identificada en el día de hoy! Love u biotch
ResponderEliminarmarga
Que bueno que la vida nos ofrezca la oportunidad a diario de poder mejorar. Este es un espacio valido para reflexionar en muchos aspectos que hacen a la vida cotidiana. Muchas gracias, te sigo con atencion
ResponderEliminarPensé que el amor era algo más espontáneo, corazón o razón? He ahi el debate
ResponderEliminarNo es nada fácil no traspasar la línea, más aún cuando uno tiene la fuerte "convicción de que el otro se está equivocando". Creo que la clave está en tener en cuenta que lo que pensamos es sólo una opinión personal y no una verdad absoluta. Además la misma se consolidó en función de nuestra manera de ser y nuestras propias vivencias, un mundo completamente diferente al de aquella persona a la cual estamos instando a que tome determinada decisión. Viéndolo de esta manera creo que resulta más sencillo ubicarse como quien suguiere, aconseja y acompaña y no como quien ordena.
ResponderEliminarMuchas gracias por sus comentarios!